Hoy soñé con el mar. Había gente en el agua y el cielo se había oscurecido. Las olas cada vez más grandes llegaban pero no violentamente. Javier y Juan estaban conmigo, en el agua, nos aventábamos a las olas antes de que rompieran.
Otras veces he soñado con el mar, hubo un sueño en que iba caminando por la playa, como si fuera un gran camino entre dos océanos. Las olas llegaban por ambos lados. Veía mientras caminaba muchas cabañas, destruídas, pedazos de madera por todos lados a lo largo de la playa. La marea subía cada vez más arrojando restos de maderas y llevándose otros. Aunque el mar se iba agitando conforme se oscurecía el cielo no tenía miedo. No era una pesadilla. Luego me encontraba con Raúl, un tío que murió en 2008, me decía que me subiera a una lancha con toda la familia, yo veía a su hija (de unos 18 años) jugando en la playa, sólo que era una niña como de 6 años, con su traje de baño rosa justo como cuando solíamos viajar todos juntos. Le preguntaba a Raúl si ella no iba a ir, y recibía por respuesta que ella nos esperaría ahí, después volveríamos por ella. Para mí (no sé si pensando que él estaba muerto o no) dejaba escapar el pensamiento de lo triste de la situación, pues Raúl no sabía que nunca iba a volver por ella. En fin,´de regreso de un paseo por el océano caminaba sola por la playa y veía que la marea comenzaba a traer consigo ratas que justo al estar lo más cerca del suelo firme sacaban un palillo y lo clavaban a los maderos del suelo o a la playa de tal forma que al recogerse la marea, éstos, sosteniéndose del palillo evitaban ser regresados al mar.
la razón del mal humor
No sé de dónde me ha venido el mal humor.
He estado examinando por qué me siento tan irritable. Estuve pensando que he estado cansada, ya casi va un mes de poco sueño y mucho trabajo, podría ser eso. Podría ser el medicamento, que tal vez de algún modo modifique algo hormonal y me haga sentir así. Aunque si lo pienso con cuidado, estoy así desde que hablamos. Ya no para ponerme a llorar, veo que definivamente algo pasó desde la última vez que escribí, justo como lo deseaba, y ahora estoy en otro camino. De cualquier manera es triste. Porque finalmente dices que me amas y hasta lo demuestras un poco, pero no quieres comprometerte y no quieres decidirte a decir Sí. Así que no tiene caso lo que yo haga. Ahora, que por otro lado, ya estoy harta de esas actitudes tuyas y no estoy muy segura tampoco de querer estar contigo otra vez. Entiendo lo vital que eres en mi vida, pero también creo que ahora más que nunca requiero de cierta distancia tuya. Te dije, que ya no iba a esperar a que algo pasara o no, que ya estaba decidido y por mi parte sólo seríamos amigos. Creo que te importa, no quieres que sea así, pero no vas a hacer nada y para mi ya está bien. Sólo que supongo que no está tan bien porque me siento toda frustrada, pero por otro lado significa que el sufrimiento terminó aquí. Sólo van a volver los problemas cuando te diga que me gusta alguien, o que pienso salir con alguien, entonces sí, todo va a explotar, y vas a decir que ya lo venías pensando y que has decidido que quieres estar conmigo, no importa si te lo digo hoy, mañana, en dos meses, es lo mismo. El día en que te lo diga, habrás entendido que me quieres ahí contigo. Hoy ya es tarde, con más razón l oserá cuando te des cuenta. Pero no pienso mencionarte nada hasta que esté totalmente fuera de esto y no exista ninguna razón para que cualquiera de tus palabras me enreden de nuevo en esas ansias de que me quieras y de que quieras mi cariño. Estoy casi totalmente afuera y no pienso volver al hoyo en el que me encontré tanto tiempo. No te estoy culpando. Sólo que las cosas que pasan, no pasan en vano.
He estado examinando por qué me siento tan irritable. Estuve pensando que he estado cansada, ya casi va un mes de poco sueño y mucho trabajo, podría ser eso. Podría ser el medicamento, que tal vez de algún modo modifique algo hormonal y me haga sentir así. Aunque si lo pienso con cuidado, estoy así desde que hablamos. Ya no para ponerme a llorar, veo que definivamente algo pasó desde la última vez que escribí, justo como lo deseaba, y ahora estoy en otro camino. De cualquier manera es triste. Porque finalmente dices que me amas y hasta lo demuestras un poco, pero no quieres comprometerte y no quieres decidirte a decir Sí. Así que no tiene caso lo que yo haga. Ahora, que por otro lado, ya estoy harta de esas actitudes tuyas y no estoy muy segura tampoco de querer estar contigo otra vez. Entiendo lo vital que eres en mi vida, pero también creo que ahora más que nunca requiero de cierta distancia tuya. Te dije, que ya no iba a esperar a que algo pasara o no, que ya estaba decidido y por mi parte sólo seríamos amigos. Creo que te importa, no quieres que sea así, pero no vas a hacer nada y para mi ya está bien. Sólo que supongo que no está tan bien porque me siento toda frustrada, pero por otro lado significa que el sufrimiento terminó aquí. Sólo van a volver los problemas cuando te diga que me gusta alguien, o que pienso salir con alguien, entonces sí, todo va a explotar, y vas a decir que ya lo venías pensando y que has decidido que quieres estar conmigo, no importa si te lo digo hoy, mañana, en dos meses, es lo mismo. El día en que te lo diga, habrás entendido que me quieres ahí contigo. Hoy ya es tarde, con más razón l oserá cuando te des cuenta. Pero no pienso mencionarte nada hasta que esté totalmente fuera de esto y no exista ninguna razón para que cualquiera de tus palabras me enreden de nuevo en esas ansias de que me quieras y de que quieras mi cariño. Estoy casi totalmente afuera y no pienso volver al hoyo en el que me encontré tanto tiempo. No te estoy culpando. Sólo que las cosas que pasan, no pasan en vano.
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