El Elefante y tú. (Por Vladimir Totolhua, febrero, 2010)

(Supongo que pocos saben de ese elefante, yo lo reconocí y aunque no tengo derecho, me he robado dichos párrafos, no sin dar crédito a quien lo merece, eso me disculpa acaso?) He aquí:

Hubo un tiempo en el que las horas se expandían, como el humo en la atmósfera.
Y las risas nos meaban la cara, la arena nos besaba los pies y la luna hacía que tus labios humedos y carnosos se me antojaran besandome la espalda. El bramido de las olas estrellandose en mis ojos y los tuyos viendo el infinito y oscuro mar del deseo, pero no el mio. Las estrellas formando sus constelaciones nos veían a lo lejos. Seguramente Sagitario no quería comer pescado.

Otrora en el que las horas se contraían como las cerdas al quemar la piel del marrano.
Y la brisa del mar enfriando nuestras espaldas suspendidas en la hamaca. Tus débiles insinuaciones se apagaban en cualquier indicio. Dormido está el elefante del mar, tú no. Y meciéndonos en la noche silenciosa me di cuenta de tu infante anhelo de no querer perder nada. Tomé un jarabe de mar plateado por la luna y decidí dormir para recordar que el miedo a intentar querer y la indecisión pueden hacer que la vida se vaya. Yo no se que buscamos en las botellas de mar, quizá sea una canción o quizá sólo sea ganar una lavadora. El mar tiene estrellas y yo recuerdo haber visto algunas constelaciones de lunares en tu cara, tan fácil que sería quemarse en esos soles.
 
 

Si te vas (Zitarrosa)

Si te vas, te irás sólo una vez,
para mí habrás muerto.
Yo te pido que me lo hagas saber,
quiero estar despierto.
Porque si te vas, yo quiero creer
que nunca vas a volver.
Dímelo y será mucho menos cruel,
yo siempre supe perder.
Si te vas, quiero verte partir,
saber que te has ido.
Sin adioses, el amar y el morir
nunca son olvido.
Pájaro tu piel, viento mi querer,
yo te puedo comprender.
Sin saber por qué no te podrás ir,
yo te quiero despedir.
(Estribillo)
Y no será por eso
que estemos separados.
Aunque no te marcharas,
lo nuestro está terminado.
Pero si te vas, yo quiero creer
que nunca vas a volver.
Si te vas, con amor o sin él,
debes irte ahora.
Tus nostalgias y tus fugas de ayer
ya no me enamoran.
Mírate vivir, sangre de gorrión,
te ha faltado corazón
Yo bien puedo ser, si te quieres ir,
el que te ayude a partir.
Si te vas, no te vayas así,
llévate tu vida.
Si no puedes olvidarme y partir,
volarás herida.
Vete sin dolor, debes comprender
que soy el mismo de ayer.
No hay mejor amor que el que ya pasó,
se siente al decir adiós

First Love

Ayer hablé con Daniel, peleamos muchas horas, porque yo estaba ya antes de verlo muy alterada. No sé, parece excesivo de mi parte, pero de verlo me hierve la sangre. Mi amor se transformó, no sé. tal vez nunca podré perdonar su desprecio intermitente y periódico. Ya sé cómo hice las cosas mal, al seguir ahí, al no ponerle un alto a su indecisión, pero ahora ya es tarde, mis sentimientos se desgastaron y sin embargo fueron tan fuertes alguna vez que sigo aquí, que lo vi ayer, que seguíamos ahí; tan fuertes fueron los sentimientos que quisiera marcarle a cada momento y correr a ver qué nueva ocurrencia apareció en su cabeza, qué quiere, qué le gusta de la vida y qué no. Pero no lo hago, no corro a sus brazos. Mi enojo me impide hacerlo. Fue todo más doloroso para mí de lo que fue para él, como sea, ahora sólo resta seguir lo que lo lastime menos y no dar falsas esperanzas, tampoco pienso en una venganza: Dejaré de buscarlo, sólo así podría olvidarme y por fin encontrar a alguien más. Espero poder hacerlo, pensaría que no, y no sólo porque sienta culpa al dejarle de hablar, sino porque lo quiero y me interesa verlo contento, sin embargo, no es tiempo todavía, hacerlo le haría daño. no quiero equivocarme en eso. El cree que después me voy a dar cuenta de que éramos tal para cual, tengo miedo, si eso sucede seguramente sería muy tarde  y él estará con alguien más y viviremos sabiendo que sentía el otro en el ciclo anterior, cambiando papeles una y otra vez, simultánamente. No sé, el objetivo sobre todo será no dañarlo como él lo hizo conmigo.

Quería enviarle la canción, pero aquí terminó la comunicación.

First Love- Adele
So little to say but so much time
Despite my empty mouth, the words are in my mind
The words are in my mind.
Please wear the face
The one where you smile because
You lighten up my heart
When I start to cry.

Forgive me, first love
But I'm tired
I need to get away
To feel again
Trying to understand why

Don't get so close to change my mind
Please wipe that look out of your eyes
It's bribing me to doubt myself, simply..it's tiring
Simply it's time

This love has dried up
And stayed behind
And if I stay I'll be a lie
Then choke on words I'd always hide

Excuse me, first love, but
We're through
I need to taste a kiss from someone new
Forgive me, first love
But I'm too tired
I'm bored to say the least that I.. I like desire

Forgive me, first love..

Dos sueños del mar

Hoy soñé con el mar. Había gente en el agua y el cielo se había oscurecido. Las olas cada vez más grandes llegaban pero no violentamente. Javier y Juan estaban conmigo, en el agua, nos aventábamos a las olas antes de que rompieran.

Otras veces he soñado con el mar, hubo un sueño en que iba caminando por la playa, como si fuera un gran camino entre dos océanos. Las olas llegaban por ambos lados. Veía mientras caminaba muchas cabañas, destruídas, pedazos de madera por todos lados a lo largo de la playa. La marea subía cada vez más arrojando restos de maderas y llevándose otros. Aunque el mar se iba agitando conforme se oscurecía el cielo no tenía miedo. No era una pesadilla. Luego me encontraba con Raúl, un tío que murió en 2008, me decía que me subiera a una lancha con toda la familia, yo veía a su hija (de unos 18 años) jugando en la playa, sólo que era una niña como de 6 años, con su traje de baño rosa justo como cuando solíamos viajar todos juntos. Le preguntaba a Raúl si ella no iba a ir, y recibía por respuesta que ella nos esperaría ahí, después volveríamos por ella. Para mí (no sé si pensando que él estaba muerto o no) dejaba escapar el pensamiento de lo triste de la situación, pues Raúl no sabía que nunca iba a volver por ella. En fin,´de regreso de un paseo por el océano caminaba sola por la playa y veía que la marea comenzaba a traer consigo ratas que justo al estar lo más cerca del suelo firme sacaban un palillo y lo clavaban a los maderos del suelo o a la playa de tal forma que al recogerse la marea, éstos, sosteniéndose del palillo evitaban ser regresados al mar.

la razón del mal humor

No sé de dónde me ha venido el mal humor.
He estado examinando por qué me siento tan irritable. Estuve pensando que he estado cansada, ya casi va un mes de poco sueño y mucho trabajo, podría ser eso. Podría ser el medicamento, que tal vez de algún modo modifique algo hormonal y me haga sentir así. Aunque si lo pienso con cuidado, estoy así desde que hablamos. Ya no para ponerme a llorar, veo que definivamente algo pasó desde la última vez que escribí, justo como lo deseaba, y ahora estoy en otro camino. De cualquier manera es triste. Porque finalmente dices que me amas y hasta lo demuestras un poco, pero no quieres comprometerte  y no quieres decidirte a decir Sí. Así que no tiene caso lo que yo haga. Ahora, que por otro lado, ya estoy harta de esas actitudes tuyas y no estoy muy segura tampoco de querer estar contigo otra vez. Entiendo lo vital que eres en mi vida, pero también creo que ahora más que nunca requiero de cierta distancia tuya. Te dije, que ya no iba a esperar a que algo pasara o no, que ya estaba decidido y por mi parte sólo seríamos amigos. Creo que te importa, no quieres que sea así, pero no vas a hacer nada y para mi ya está bien. Sólo que supongo que no está tan bien porque me siento toda frustrada, pero por otro lado significa que el sufrimiento terminó aquí. Sólo van a volver los problemas cuando te diga que me gusta alguien, o que pienso salir con alguien, entonces sí, todo va a explotar, y vas a decir que ya lo venías pensando y que has decidido que quieres estar conmigo, no importa si te lo digo hoy, mañana, en dos meses, es lo mismo. El día en que te lo diga, habrás entendido que me quieres ahí contigo. Hoy ya es tarde, con más razón l oserá cuando te des cuenta. Pero no pienso mencionarte nada hasta que esté totalmente fuera de esto y no exista ninguna razón para que cualquiera de tus palabras me enreden de nuevo en esas ansias de que me quieras y de que quieras mi cariño. Estoy casi totalmente afuera y no pienso volver al hoyo en el que me encontré tanto tiempo. No te estoy culpando. Sólo que las cosas que pasan, no pasan en vano.

y con fe casi siempre tampoco

"No tenía ninguna fé en que ocurriera lo que deseaba, y sabía que sin fe no ocurriría. Sabía que sin fe no ocurre nada de lo que debería ocurrir, y con fe casi siempre tampoco."

Pensé enviarte esta frase, y decirte que es la última vez que te escribo (supongo que en el afán de que corras hacia mí pidiéndome que no te lo haga), pero no lo voy a hacer.

No sé por qué si siempre estoy tan bien, llegan estos momentos y me tiran al suelo. Estoy triste, porque no tiene remedio. Estoy enojada, porque perdí, porque aposté y perdí, porque lo di todo y me equivoqué.
Me siento usada, como un escalón que pisaste para poder estar bien ahora.

"mírame, quedé en el suelo y no puedo levantarme"

Algo debe cambiar, no sé que tan instantáneo o gradualmente, pero algo debe de suceder.

literas y chicos del MIDE

otra vez... más de la mitad del sueño desapareció antes de lograr plasmarla, pero supongo que así es esto.
Recuerdo que debíamos quedarnos en un cuarto muy muy alto a pasar la noche, no sé exactamente quienes, seguro debíamos ser puros becarios del MIDE. Estábamos en un cuarto con unas literas que estaban encimadas unas sobre otras, como unos 8 pisos, como para 6 personas en cada piso. Estábamos en una especie de base militar, porque había soldados corriendo siempre en grupos y entrenando, los veíamos por las ventanas.

Recuerdo haber entrado a ese gran cuarto y a comenzar a subir las escaleras hasta el último piso de la litera, detrás de mí venían Laura Rodríguez y Edna. Arriba estaba ya durmiendo alguien junto a Luis Rojas. Arturo también estaba arriba, no ofrecía la mano para subir por fin al último piso. En determinado momento los soldados llegaron a despertarnos y a invitarnos a iniciar las actividades del día haciendo ejercicio, pero yo tenía hambre, así que decidía abrir una lata de atún, pero de algún modo´mientras hacía palanca para abrir la lata, ésta, con una tecnología de seguro doble se abría también en la parte de abajo, regando todo el aceite del atún sobre el colchón. Laura Rodríguez me regañaba por tirar el aceite en la cama.
FIN

Teleférico y caída libre

Poco recuerdo ya del sueño. Estaba en la cima de una montaña, había subido una serie de escalones escondidos entre la maleza. En la punta, estaba Poncho y me hablaba de una especie de teleférico para llegar a la cima de la montaña de junto. Nos acercábamos y subíamos a un cubo pequeño y en malas condiciones. Un señor nos ayudaba empujando el cubo hacia la nada. La sensación de caída me hacía gritar, pero pronto me daba cuenta que en vez de caer comenzábamos a deslizarnos por el cable ya hacia la otra cima. Le recordé a Poncho no poner los dedos sobre el cable para evitarnos accidentes.

Llegando a la otra cima unos escalones de alambre que salían de la pared me llevaban a un cuarto dónde me encontraba a Mariana. Le preguntaba qué íbamos a hacer y ella contestaba que iba a decir que se iba a una práctica, pero en realidad iba a ir a una fiesta, me invitaba a unirme a ella.

16 de febrero 2006, hace un mes, hace un año o más tal vez .... ♪

Ahora sí, pasó un año. No me di cuenta del día, supongo que esa es una buena señal. No sé en qué parte del proceso estoy. Tengo ganas de llamarte. No lo haré de nuevo. Entiendo que no tiene caso.



Estoy bien, lo sé y lo siento. Pero queda algo (o falta), está ese "agujero negro" en el cuerpo, las ganas que desaparezca, el miedo de  nunca llenarlo, el temor a que se vaya, el deseo de que no se llene jamás.


A estas alturas, no sé que estoy haciendo otra vez, tal vez ya estoy en el camino adecuado, el tiempo lo dirá, en vía de mientras quisiera gritarte que te odio, para que entiendas que al final de todo estoy diciendo que te amo.

¡Cómo gasto papeles recordándote! (1)

vamos a hacer ya un año peleando. Parece que se me ha vuelto una adicción. Quisiera volver contigo, pero a la vez estoy harta de tí y de mi, de mi y de ti, de nosotros, de tus pretenciones. Estoy harta, estoy deshecha. Se murió mi amor. Ya no queda ilusión por ti y mucho menos por mi. Estoy en el suelo, estoy herida, estoy cansada. Todo lo aposté y perdí, no queda nada.

Antes de tres lunas volvería por ti, antes que me eches de menos

Te quiero? ya ni sé. Quisiera tu querer y no lo puedo tener y ya es hora de que lo entienda, porque no me quisiste, porque  dices que no me mereces y no haces nada para cambiarlo, porque no te entiendo, yo qué sé.No puedo creer que todavía me afectes tanto. Aún si dejas de hablar tal como te lo he pedido, esto no termina aquí. Los daños son todavía más grandes y las heridas más profundas.

 Cómo correr si me voy tropezando cuando voy tras de ti

Y escucho canciones y leo frases y quisiera decírtelas, cantártelas, gritártelas, entrar en todos tus sentidos. Lo pienso y el futuro próspero se ve tan cercano cuando en realidad existe un abismo de por medio.