Hola tú. He aquí. Es negativo. Lo cual me hace muy feliz y me mantiene lejos de grandes problemas (uff).
Luego te cuento que pasó, ya no te pude contestar.
Con tanto tiempo pude pensar qué quiero y que te quiero, pero aún con todo, creo que la decisión que acordamos fue la mejor, llevarla a cabo es lo único que no hemos probado para sentirnos bien.
Lo que quiero me da vueltas... convenientemente culpo a desórdenes hormonales.
Te quiero a ti. No quiero que me preguntes si quiero que volvamos, no quiero que me digas cuánto significo para ti o que me vas a buscar porque te das cuenta que yo te busco más; quiero que demuestres las cosas, quiero que quieras y que querer sea poder. Eso es todo. Eres -y soy- la misma canción de siempre.
Te quiero, en el sentido más literal. Parece que al igual que tú, voy de un extremos a otro porque llevo mucho tiempo convenciéndome de que no debo estar contigo, lográndolo en ocasiones más y en otras menos, pero al final haciendo lo posible por tapar el sol con los dedos, la mano o lo que sea, cuando la verdad es que sí quiero estar contigo y aún, creo que la decisión que acordamos fue la mejor, llevarla a cabo es lo único que no hemos probado para sentirnos bien.
Así que adelante, a hacer algo sano por cada uno y por los dos. A parar las cosas, simplemente dejar de meterle energía a este sistema.
(Para no romper tradiciones te enviaré dos canciones: Transporte y Salvapantallas. Ejoy it!)
Lentamente tiene que parar. Y algún día ya no estarás ligado a las canciones que escucho. Me perderé de tus conversaciones pero aprenderé a quererme.
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